Sofá de 3 plazas de piel 230 x 96 x 80 cm - marrón envejecido - capitoné clásico con brazos enrollados
Descripción del producto
Este Sofá de 3 plazas presenta un diseño clásico pensado para salones despachos o zonas de recepción con una decoración tradicional y elegante. Su respaldo amplio con capitoné profundo y sus brazos enrollados crean una silueta característica mientras que la distribución de tres asientos proporciona una superficie cómoda para el uso diario. El acabado marrón envejecido aporta profundidad visual y refuerza su estética de inspiración clásica.
Materiales y fabricación
El sofá está tapizado en piel de color marrón envejecido con variaciones visibles de tono que realzan el carácter del material. El respaldo y los brazos incorporan capitoné con botones hundidos y pliegues marcados mientras que el frontal se completa con tachuelas decorativas en tono metálico oscuro. La base utiliza patas torneadas de madera en color oscuro con pequeños apoyos metálicos que aportan estabilidad y completan el diseño tradicional.
Características funcionales
La configuración de tres plazas permite acomodar a varias personas de forma ordenada y cómoda. El respaldo acolchado con capitoné proporciona apoyo a la espalda y los brazos enrollados ofrecen una superficie amplia para descansar los brazos. Los tres asientos independientes ayudan a distribuir el espacio de forma uniforme y la estructura de perfil bajo favorece una sensación de estabilidad durante el uso cotidiano.
Contenido del paquete
- 1 x Sofá de 3 plazas
Dimensiones
- Largo: 230 cm
- Ancho: 96 cm
- Alto: 80 cm
Entrega y montaje
El producto se entrega preparado para su montaje y se recomienda colocarlo sobre una superficie plana limpia y estable. Durante la instalación conviene comprobar que las patas y los elementos estructurales estén correctamente fijados y verificar la estabilidad general del sofá antes del primer uso.
Mantenimiento
Para conservar el tapizado se recomienda retirar regularmente el polvo con un paño suave y seco y tratar las pequeñas manchas con un paño ligeramente húmedo sin empapar la superficie. Conviene evitar productos abrasivos disolventes y fuentes directas de calor y revisar periódicamente las zonas de mayor uso para mantener el acabado en buenas condiciones.